🚗 _ 🚓🚓

26 de mayo de 2026

El orden natural

 Las cosas siguen en su sitio

aunque parezca diferente:

La piedra está en la montaña,

el agua en el río 


Se siente diferente, 

pero es todo lo mismo 

Es parecido a superar el desvelo 



El mundo no cambia 

a las siete o al las diez, 

cuando oscurece en domingo 

Son las mismas interacciones de la noche,

las mismas frases por la mañana 


Fluye el tiempo en un caudal de aire 

y este es su vertiente 

Mira:

Así se ven las cosas

cuando no pasa nada 


Pasa el viento y no pasa nada 

Y todos nos dimos cuenta que no fue nada

Que el viento no estuvo a favor de nadie 


Un río de buenas intenciones 

De grandes esperanzas 

Un río subterráneo que atraviesa

pensamientos supimos y derrotistas 

de nimodismos y de yaqués


Un remolino de deseos 

que nos dejó donde mismo 

después de levantarnos y darnos vueltas 


Mira,

Así se restablece el orden de las cosas:

Compartir el sueño y la vigilia con la persona acostumbrada 

Sanar las heridas con la rutina familiar 

Creer que tenemos la vida que queremos 

porque no nos sentimos capaces de estallar 

los imbatibles cambios que nos relegan, 


Porque es más fácil dejar de sentir 

que asumir nuevos riesgos,

Porque no hay amores tan grandes,

ni dolores tan agrios

¿Qué sentimiento hay que, 

visto con perspectiva, 

sea más grande que un granito de sal?


Las cosas siguen en su sitio

aunque se siente diferente

el mundo no cambia 


Fluye el tiempo en un caudal de aire 

pasa el viento y no pasa nada 


Ort

25 de mayo de 2026

Children behave (that’s what they say when we’re together)

 Mi hermano mayor vivió con meningitis y epilepsia, que para la gente era más fácil diagnosticar como “Estar loco”, o “Estar malo de la cabeza”, es entendible, nada de rencores. 


Aunque lucía como un adulto, mi hermano tenía el comportamiento de un niño confundido. Era muy juguetón, tenía una increíble capacidad de asombro. Desde niños jugábamos juntos a dinámicas muy extrañas que yo no terminaba de comprender porque nunca tenían ni reglas ni secuencias lógicas, pero nos reíamos mucho. 


Cuando yo pasé a la secundaria, me daba pena jugar con él porque decía para mí “yo estoy bien, qué van a decir si me ven con un señor en la tierra jugando con las piedras”. Sinceramente dejé de divertirme con él porque sus juegos eran de transfiguraciones y cosas muy abstractas que ya solo a él le daban risa. 


Cuando él quería jugar conmigo, le decía que se esperara a que llegáramos a la casa o hasta que estuviéramos solos porque a mí me daba vergüenza. Varias veces sentí la mofa y el escrutinio de las personas que nos veían; es entendible, así es la gente a veces. 


Una de sus películas favoritas era Ninja en Beverly Hills. Se sabía algunos diálogos de memoria. Él tenía el disco con el soundtrack y ahí estaba la canción “I Think we’re alone now”. Cuando escucho esa canción, me da tristeza porque para mí la letra tiene otro sentido: “Se comportan como niños / eso es lo que dicen cuando estamos juntos / mira cómo juegas / no entienden”.


Ya no está entre nosotros desde hace mucho; a veces desearía no haber estado en este estúpido lado de la cordura cuando jugaba con él. Me arrepiento de la vergüenza que sentí, pero ya qué. 


Y pues esa, I Think we’re alone now, interpretada por Lene Lovich (es de Tiffany, pero nosotros escuchábamos la de Lene). 

17 de marzo de 2026

Sobre el enojo y la identidad

 Me molesta que yo no haya podido mostrar mi enfado hacia ella porque ella acaparó el enojo, entre los dos hicimos un mecanismo en el que  sólo ella se mostraba molesta y, más allá de si sus razones eran justas o no, ella tenía la oportunidad de explicitar su enojo y reclamarme. 


Fue algo auto impuesto por mi parte, porque pensé que mi contribución a la paz era la conciliación y porque además no sé trabajar mi enojo, tiendo a reprimirlo y buscar otras formas de defensa, como la condescendencia, la conmiseración o el victimismo. 


Pero también trabajé mucho en mí, de distintas maneras, con diferentes acompañamientos; hablé y revisé las maneras en que medio las situaciones adversas. Sin víctimas ni victimarios, sin culpas ni juicios. Sin maniqueísmos. No es algo que le atribuya a ella directamente. Me molesta yo no haber tenido las mismas herramientas. 


Cuando uno se enfada, es más fácil apartarse emocionalmente del sentimiento compartido. Después de la catarsis, hay una sensación de alivio y tranquilidad. 


He pensado mucho en las diferentes maneras en que ella buscaba terminar la relación a partir del enojo, lo vi como una posibilidad de alivio inmediato. Habría una razón suficiente para cesar, con justicia y con la razón, un sentimiento tan cíclico y prolongado. 


También, es importante no excusarme de mis actos, pero también es cierto que reaccionar tanto a la defensiva es una expresión de ofensa. Y durante mucho tiempo me sentí restringido de decir mis sentimientos y de expresarme molesto porque asumí el rol de regulador en la relación (quien absorbe, quien tiene una participación pasiva de las emociones; uno confronta, otro amortigua) porque no se legitimizaban mis sentimientos por ser yo el de las equivocaciones, los errores, las faltas. Sistemáticamente, asumimos el rol de descalificaciones y de la defensa de la identidad; de mi parte, desde una posición sutil pero igual hiriente porque, en mi afán de mantenerme al filo del enojo, desplazaba mi enojo hacia la condescendencia y a la retirada emocional, me apartaba emocionalmente de lo que ella sentía. 


Cada uno elaborará su propia narrativa y se apaciguará convenciéndose de lo que se fue y lo que se hizo, pero a mí me habría gustado haber tenido la oportunidad de mostrar mi enojo para no padecer una asimetría emocional. Es un duelo de identidad, además del duelo amoroso. 

20 de febrero de 2026

 Te fatigaste pensando si eras Teseo o si eras el de las astas, pero tú eras el laberinto.