14 de julio de 2015
desconfiar
Avellaneda contra el viento que zarandean sus rulos, Avellaneda y la sombra de un árbol grande, Avellaneda y la sopa insulsa que me da por las mañanas en que hace frío, Avellaneda y su vestido como bandera caída que quisiera izar, Avellaneda y su voz de pájaro triste, Avellaneda y la cicatriz de tu brazo.
y vos estás seguro de lo que estas diciendo?
La mano se estira, la otra mano la recibe, los ojos se trastocan, los vapores, los labios, las manos, el tórax, el agua, la sed, boca, mano, piel, y ayer yo era un ave que volaba sin miedo, y por eso pregunto que si vos estás seguro de lo que estás diciendo, porque yo no estoy segura de lo que estoy sintiendo.
30 de junio de 2015
Ahora que los días suceden, Stephane Korvin
Tengo mala mano, ya pasará.
Mis pies están pintados sobre el suelo. Beben lo negro del suelo de la calle, no es una mudanza más. El cuerpo no se instala luego de desembalarse.
Tú no te mueves (susurra tu cuerpo apenas).
Explota sobre el piso.
La silueta de las últimas noches nos corroe.
No son malas las manos que conversan.
Tengo palabras malas, ya pasará.
Una mujer me basta, basta con cambiar regularmente.
El cuerpo tiene buena voluntad. Paso por una mala racha, esta bien.
Todavía tenemos algunas formulas que probar. Y también algunas figuritas por amar.
No quiero correr la mirada. La vida se estira providencialmente.
La ausencia del mundo es grande.
16 de junio de 2015
Recuerdo-recuerdo, qué recuerdo?
y cierro muy fuerte los ojos deseando que al abrirlos esté yo allá y no en esta ciudad plana.
1 de junio de 2015
Lenguaje de gestos (¡Vas a ver!)
Uno puede andar por la vida leyendo cosas que no están escritas, ya sabes: leerle en el rostro las preocupaciones que tiene tu amigo, el que debe en Coppel; leerle en las manos la verdadera edad a tu tía, la que se ha hecho cirugías; leerle las intenciones que tu maestro de inglés tiene con Laura cuando le mira las piernas e incluso leerle las artimañas que Laura está usando para aprobar inglés.
Verónica va caminando tranquila hacia el norte, de pronto se detiene como interrumpida por algo invisible, chasquea los dedos, presiona los dientes y dice ¡Chin!; da media vuelta y se apresura hacia el sur: algo se le ha olvidado.
¿En verdad es eso?
¿Cuales son los signos que sí se pueden interpretar?
Recuerda este ejemplo: un hombre saca una cajetilla de cigarros de su chaleco; saca, después, un cigarro, lo coloca en su boca. Entonces busca nuevamente en su chaleco. ¿Está buscando un encendedor?
Las obviedades no son tan simples de afirmar. ¿Qué hay en los gestos para decir que no hay ninguna otra posibilidad de interpretación?
A todo esto, ayer caminaba por un parque; un niño jugaba con su hermano a golpearse con una pelota. El mayor la arrojó con saña hacia la cara del menor. La sangre le escurrió como cascadas teñidas. La madre, mientras lo atendía, miró al mayor, no le dijo nada, ni siquiera balbuceó algunas palabras. Levantó la mano mostrándole la palma y la agito hacia atrás y hacia adelante. El niño ya estaba condenado.
19 de mayo de 2015
Simulacro
15 de mayo de 2015
Día feliz, Edgar
Baila, Edgar, baila conmigo y olvidemos este desastre!
Dime que sí te acuerdas, hermano ¿verdad que lo haces? Me da tantita tristeza, pero sí estoy contento, es en serio.
Baila!
9 de mayo de 2015
abundante, insulso
5 de abril de 2015
En una banca
29 de marzo de 2015
El miedo
-Sí.
-Yo también. ¿Podemos hacernos compañía? Es que no me gusta para nada estar sola, siento como que miedo.
20 de marzo de 2015
16 de febrero de 2015
La somnolencia
Mónica volvió de un sueño viejo y te encontró adormecido, te palpó la espalda con sus manos frías para que despertaras, te estrujó con un beso que se inventó en ese instante y te silbó la sopa para calentarla y dartela de beber, pero tú no quisiste.
Mónica volvió en silencio y se metió en tu cama. Te besó sin labios. Tomó tus uñas y jugó a arrancarlas, desandó tus pasos y te perdonó, te contó las formas de sus sueños y te esperó para que lo hicieras también, pero tú no despertaste.
Mónica volvió para verte, caminó por la duna y se ahogo en el cielo con la lluvia de la mañana, te dijo que te quería y te regaló las flores de su soledad y la hierba de sus días, pero tú no la entendiste.
Mónica crece a tu costado, como un siamés, como una rama incrustada, y florece a veces en la noche; al abrir sus hojas, se escuchan cantos y repiques y el filo de una cuerda que agoniza, pero estas adormecido por el influjo del bostezo porque eres un títere de tu sombra.
Un día despertarás y la mirarás dormida tan lejos de ti, con un hueco toracico, no encontrarás la manera de reencontrarla en el sueño porque despertarás con la idea triste de querer vivir.
3 de febrero de 2015
Sumergirse en los miedos
30 de enero de 2015
Taxi
Uno tiene el humor pesado y quiero simpatizar, el otro es cortés y siempre se presta a conversación.
El primero habla y habla y continúa y no se detiene y quiere seguir hablando, te platico de esto y de lo otro, bromeo contigo, soy simpático, por qué no ríes?
El segundo piensa en que tendrá la oportunidad de hablar después, su opinión se pospone, cambio de tema, no me interesa realmente lo que conversa, no es de mi interés.
El tiempo, plastificado, como un viento espeso, transcurre lentamente dejando llagas que no se perciben.
27 de enero de 2015
Ese mes
Volverá nuevamente ese mes con su masiva lentitud. Y pasará como el viento. Y sucederá como la permanencia
Nosotros nos quedaremos como el que espera el pan y la muerte. Como el que se despierta de noche persiguiendo el bostezo que lo adormeció.
Nosotros nos quedaremos buscándonos en los labios las palabras que no nos decimos usualmente. Otra vez nos abrazaremos como los árboles y nos besaremos como los pájaros.
Volverá nuevamente ese mes en el que nada pasa cuando pasa el tiempo.


