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17 de mayo de 2014

El gran dictador



¿Por qué Charles Chaplin era un genio? Por lograr hacer cómico lo cruel.

Fascismo y Ballet, ¿a quién se le ocurriría?


11 de abril de 2014

Cosas buenas

Así está la vida en estos momentos:

En mi librero están una toalla sanitaria tuya, un casquillo de bala que recogimos de una escena criminal, un libro de Sarmiento que has estudiado meticulosamente, un post-it con un insulto tuyo y otras trivialidades que apenas reconozco como mías.

Así están las cosas. No vivimos juntos.

Ahora estás recargada en mi hombro, estamos tendidos en mi cama viendo videos estúpidos y virales que apenas y nos divierten. Así está transcurriendo el tiempo, a la velocidad de un cigarro que nos fumamos "a medias" y que se consume entre tus dedos.

"Esta es la escena que las películas hollywoodenses usan cuando acaba de haber sexo", me dices. Y eso es lo que la gente diría si nos viera, la gente que lee esto piensa que así principia un amorío, pero así no están sucediendo nuestras vidas. "Imagina: ahora entra ella y nos ve, tendrás que explicarle lo que sucede y no sabrás cómo hacerlo por lo torpe que eres y porque la escena, además, ya está canonizada". Imagina: ahora entra él y furioso querrá golpearme, tú, en un fútil intento de detenerlo serás golpeada porque sabes como es una bestia cuando está furioso, yo tendría que enfrentarlo. "Sería divertido, más que estos videos. Pero no se puede, ella está a millas de aquí y él está trabajando todo el tiempo".

Así está sucediendo la vida. El cielo absorbe las horas y se vuelve negro, y no sabemos como a nosotros nos arrastró el minutero con tanta ociosidad y tiempo.

—Me voy
—Sí. Te acompaño a la puerta
—No
—¿De verdad?
—Sí
—Nos vemos mañana
—Pues sí. Terminas tu tarea.
—Sí. Tú también.

Así está sucediendo la vida. Así son estas cosas que parecen malas.

Omar Tiscareño

23 de marzo de 2014

Escriba de pie, sin que se le doblen las rodillas

La vida de un escritor no tiene que ser un martirio. Por favor, absténgase de agobiarse la vida para sentirse más poeta, más cuentista, más novelista. Tan bonito oficio es el escribir.



14 de febrero de 2014

Centenos para Mark Chapman

Feliz 14
Mark David Chapman,
hoy en este día en el que
aún te odian por tu extraña
manera de amar
a Lennon. Y Yoko Ono nunca aprendió lo que su esposo predicaba y por eso morirás encerrado, por que tú, como el Quijote, como Emma, enloquecieron por la literatura: serás para siempre el El guardián de la celda en que estarás preso durante casi cien años porque tu vida no dará más para el enclaustro.

omar tiscareño


Fotografía representativa, no real.
"Siento que ahora, a los 55, tengo una mayor comprensión de lo que es una vida humana, he cambiado mucho. Estoy avergonzado. Ese es mi primer pensamiento. Lamento lo que hice."

12 de febrero de 2014

La Volati

Ya se lo puse a César, pero igual lo dejaré por aquí:

Yo te conocí por Antonio en tiempos remotos. Te decían flaco y usabas camisas oscuras; estabas influenciado por la música de guitarras pesadas o de cantos tristísimos como los de Lacrimosa, y salías con tus pocos amigos a visitar templos oscuros en las profundidades de los parques más desolados; inventaste una legión que explicara tu forma de vida y la respetaste con una solemnidad religiosa; rentaste durante poco tiempo un fragmento de casa en el que se albergaran todas tus supercherías; conociste el alcohol y sus esbirros, te desternillabas de risa cuando veías a Armando descomponerse en sus estados de ánimos; luego las noches afuera de la casa de Yadira, en la esquina donde vivía Jessy, con Josafat y Jonathan. Después, sin que te dieras cuenta, en la universidad, ya habías dejado de ser lo que al principio eras porque la onda que era la onda ya no es la onda jaja



11 de enero de 2014

Annie Laurie y The Enemy (1927)

En estas películas aparece Lillian Gish, una de las más grandes figuras del cine mudo en Hollywood. Este es su hermoso rostro:


Hermosa, ¿verdad?

además actuaba como nadie. Aquí unos fragmentos de sus film. Disfrútenla.






Miren el minuto 2:00 en adelante, de nuevo. ¿Notan algo extraño en el manejo de las cámaras?

10 de enero de 2014




Entonces devórame tenazmente


3 de enero de 2014

Nereida contra el viento


Fue bello, muy bello
aunque ya no.

:) 


Gennaio. El mes vacío. Siempre.

29 de diciembre de 2013

Todos los que conformamos mi cuerpo


Hoy la asió y se eclipsó en el abrazo, como una luna superpuesta que obstruía los haces solares.

Nosotros (todos los que conformamos mi cuerpo), mojigatos  envilecidos que lloran a los dolores invisibles, nos abrazamos con saña y nos juramos herirte en el cuello y escapar de ti, de tu encierro, de tus cláusulas escritas en el viento. No lo entenderías, de verdad no lo entenderías: defendimos mi cuerpo con sólo cerrar los ojos.

Hoy la asió y nos rompió la bóveda. Cayeron ensimismadas las fuerzas de Mí, las que se vierten en el silencio, la furia inmutada que un día reventará de consumir tanta paciencia.

Y los otros, todos los que no somos, la abrazaron, como una luna superpuesta que pronto se irá, dejando su estela nocturna sobre un sol ennegrecido y cansado de brillar.

Incluí una imagen que pudiera representar un poco lo que imagino.

Omar Tiscareño

8 de diciembre de 2013

búsqueda

Subió por esta escalinata de arena y me destrozó los pies.

La algarabía del desierto es el viento persiguiendo a la arena, se hacen rutas de ruido, se enredan los últimos gritos de los seres que fueron aplastados por el dedo del sol.

Yo todavía te buscaba, arqueaba mi espalda, torcía mi piernas, las palmas en la arena y la cabeza gacha: Allah, tú eres grande, míranos en esta miseria y llóranos, llóranos mucho y apaga el fuego de estas tierras.

Mis rezos hirieron su capa, araron al cielo y se hizo una llaga por donde más sol se escurrió. Su mirada me ensoñó me hizo dormir, Sahara me cobijó con su abrazo y me devoró de un beso.

omar tiscareño

1 de diciembre de 2013

La noche-herida

Veo en tus ojos
la inmortalidad de una noche,
una noche que se trepa a los huesos
y que nos pone a tiritar con su respiro.

La noche tiene llagas: nosotros.
Nosotros la hacemos sangrar;
nos lame como si fuéramos heridas vivas
y nos rasca cuando ya casi secamos,
para revivirnos, para hacernos sentir con ella.

Estamos entre los rescoldos
de una noche que quiere ser eterna.

Omar Tiscareño

20 de noviembre de 2013

Tres cosas de la semana que inventé

UNO

Liliana me preguntó que si tenía pareja, a la vez me sonreía. Le dije que no, me tomó tiempo contestar.

Y Liliana es bella y simpática, no sé por qué no lo había notado. Ernesto me lo refirió saliendo de clases. Te observa, Aurelio, está atenta a lo que haces, te sigue con unos ojos que te envuelven e intentan tirar de ti hasta lo sorprendente.

Recordé otro nombre, un nombre un poco menos mencionado. Pensándolo bien, Liliana no es tan bella ni tan simpática.

UNO PUNTO CINCO

Gris, pero un gris turbio, aseverado y excesivamente ennegrecido como para ser solamente cielo; se amenazaba con lluvia: el cielo era gris y yo debajo lo contemplaba y me sugestionaba y me hacía sentir tan cielo, tan mínimas agonías y tan desecho en soplos fríos y llanitos.

Por otro lado me cobijaba tu mirada. Ese frío en las costillas que se produce con tus labios ha de ser la misma sensación que padece el mar cuando se arrebata. Quisiera encerrarte en un beso y nombrarte, decir tu nombre, poseer en mi boca el sonido de lo que te refiere. Qué poco es tu nombre para lo que eres. Yo quisiera encerrarte en un beso y nombrarte.

Qué mal cielo no encierra, nos deja abyectos.

Es tan turbio, tan aseverado y tan excesivamente ennegrecido lo que llevo dentro. Quisiera que me encerraras en un beso y que me nombraras, pero quizá —quisiera así querer— pero quizá no quepo en tus labios.

UNO PUNTO SIETE

Y ella tiene esa obsesión estúpida de creerlo posible. Me reinventa en lo desecho y me reconstruye a través de la pedacería.

"Ahora serás un haz de luz que atraviesa una noche irrompible", pero yo no lo quiero. "Ahora serás el agua que emerge de entre  la tierra y que se abre pasos en pequeños caudales hacia mi boca", pero yo no lo quiero. "Ahora escúchame, debe ser así o te condenarás a estar arraigado a los dolores viejos que tan equívoca tu mano siniestra ha sostenido por tanto tiempo" Qué así sea, mujer, óyelo. He bebido de su jugo y sé que entre su carne se esconde el Maná. Ella es del agua y yo nado a través de sus ductos, al salir de ella siento frío, y siento un miedo terrible, un miedo terrible siento de poder dejarla o dejarme si ella.

13 de noviembre de 2013

Ene erre dá


Hola, blog, cómo vas? a veces te me distancias mucho (no-cierto, te escribo taanto y taaanto en los borradores).

ESCRIBO:
(sueño y beso)

He estado pensando mucho en los raudales de tu boca, en esos leves duelos de los labios. Ahora son apenas bofetadas de agua salada. "Apenas" cuando antes lo inundábamos todo y nos ahogábamos en una agonía que no iba a cesar. Y recuerdo inmensamente las mujeres que has sido, recuerdo el sueño viejo.

sueño viejo: dos aves, quizá metálicas, su chasquido de cuando se erguían me recordaba a nuestras bocas en su tenue juego de rozar y mojar; tú y yo, piscis azorado por la garra de un león, y un colmillo que se clava, bajo el agua turbia, sobre un cuero lastimado por el filo de su lengua . Tú y yo bajo los haces del fuego, sobre una ciudad mojada ¿lo recuerdas? éramos tú y yo, viéndonos y viendo la ciudad. 

dos aves, poderosas por su liviandad metálica, las veíamos desde lo lejos, sus envergaduras eclipsaban al sol. Tú y yo, como coronados por la insipidez, las veíamos, reñían entre sí, se punzaban el pecho. Las aves, con su eco férreo, se desplomaron y tú y yo queríamos llorar porque las aves eran tan nuestras, recuerdo que nos abrazamos, y en el abrazo nos picoteamos los cuerpos. Las aves eran tan nuestras y tan nosotros.

dos aves, vencidas por el abrazo que no se supo dar cayeron con el corazón de frente. Una cayó en agua, la otra en tierra. Luego nos miramos: tú tan brisa, yo tan polvo. Recuerdo escucharte llorar.


Tiempo después, no sé en qué páramo difuso de la ensoñación, te encontré recogiendo los vestigios de lo que somos. Estamos hecho para deshacernos, para unirnos en el desplome, para reconocernos de memoria en esa parte de carne que hay frente a los dientes.

Está bien, son pequeños sorbitos de agua. ¿Y qué? así se bebe el té, así se catan los buenos vinos. Uno va por el mundo inhalando en pequeñas porciones las corrientes de aire. Nadie se queja.

16 de octubre de 2013

De nuevo este mes

La ida (a Edgar ERT)

quiero aprender a entender
las cosas que no sé de la vida

descubrir el espacio oculto,
llorar sin tener tristeza.

quiero dejarte ahí
donde se forma el recuerdo
—construido estratégicamente
como tu recámara—
quiero llevarte de la mano
y dejarte así tendido:
calmar la eterna convulsión,
el espasmo y el miedo.

(Llegó con el tiempo acumulado
y le destruyó su cerebro,
su cuerpo dejó de funcionar.)

ort 11


Esta es la décima vez que Edgar se muere y que mi madre lo resucita, aunque sea por un día.

23 de agosto de 2013

Poema para dos



Ojalá vieras tus ojos
cuando me lees,
ojalá yo también los viera.

Qué pena hablarle a tu letra,
preferiría dirigirme a la llanura de tu silencio;

qué pena decirte en un discursito mediático
que me ofende el que me hagas falta,
que me avergüenza faltarte.

Hagamos, letra por letra,
todos los insonoros auxilios
y luego volvamos a hablarnos.

Omar Tiscareño