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30 de diciembre de 2021

 La vi reconstruirse lo mismo que lo contrario y creo -no: estoy seguro- que ella igual hacia conmigo. 


Lo correcto es que esto pase de largo y se nos olvide; de esta manera, he pensado algunas cosas que no cuajan en el acto: que yo decido abrirme más hacia la gente, que comunico lo que me aqueja, que hago algo que marque una diferencia. No sé qué es lo que me pasa y estoy en ayuda, supongo que es normal que lo padezca. ¿No teníamos las mismas intenciones, la misma calidad del deseo de la comunión? Me imagino desde su boca decir que no era lo suficiente, pero que era lo que estaba ahí, una apuesta de años que convendría mejor tomarla que dejarla hundir; aunque el cuerpo se cerrara o llagara por dentro (como ulcera) el rencor, el tolerar tanto olvido, la ineptitud, la torpeza, el aburrimiento, el que siempre estás haciendo algo, el ya te lo he platicado antes y tú no lo recuerdas, ¿por qué no lo recuerdas? no lo estaré repitiendo siempre, no estás hecho de la medida que necesito aunque seas bienintencionado, pero qué decir, todos los tontos son bienintencionados porque no saben ser inteligentes y solo hay que estar ahí a su lado tolerando lo que pueden dar porque, pobrecitos, no saben dar más y luego se abruman si una se los menciona porque además de tontos son sensibles porque nacieron con el signo de los peces que se escapan asustados cuando a penas ven el asta, y una no está para repartir el tiempo, la mente o la energía con una persona que, si se le pide, o se asusta o se ofende o se siente atacado y se quiere librar de todo con torcer la cola hacia adentro y hablar bajito, achicarse los hombros, parar la trompa y hacer esos soniditos de que lo sienten y se disculpan; y una está harta de que le hagan creer que no se ameritan más, y que en cuanto empiezan a tomar decisiones de lo que realmente quieren para su vida --¡y cuántas cosas dejé pasar por seguir a ese imbécil! otras personas con mejor perfil--, se pongan a vaticinarnos lo que supuestamente sí necesitamos porque creen que nos conocen porque no saben lo que guardamos dentro muy dentro que va despacio como trenes; y además de tener que lidiar con el que se tira al suelo, tener que lidiar con los que quieren levantarlo y sacudirle su ropita, peinarlo, y ponerlo delante de mí otra vez para que lo vuelva a ver bonito ¿Y cuándo va a tener tiempo una de lidiar consigo misma? porque yo también quisiera decir lo que me aqueja, por favor: ya casi un año de que nos dimos los adioses ¿y todavía me sigue y me arrima el plato para que le dé las migas que ya ni tengo? ¿Cuándo va a tener una tiempo de lidiar consigo misma? porque yo también quiero decir de mí lo que nadie me conoce, aunque crea que sabe, aunque crea que me entiende y se pretenda poner en mi lugar y que apenas abre la boca se evidencia de que no me entiende, de que nunca lo hizo y que nunca nunca lo hará, por favor, ¿Cuándo con una misma? si tú estabas más atento a tu propia felicidad que a las señales de alarma que había en mi propia vida y te bastaba con derramar tu semilla sobre mí para que creyeras que estábamos bien, por favor, ¿En serio no escuchabas a mi cuerpo decir que contigo no? y no solo en desacuerdo, sino en un sincero repudio interno a lo que nos hiciste. Quisiera considerar algo bueno que hubiera en ti, pero aunque hubiera algo, de cualquier forma lo voy a olvidar por lo que se sobrepone, por lo que hiciste destacar en ti. 


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Es octubre. releo. Es victimismo, mucho drama  


no borraré. De alguna manera debo dejar que salga, pero no me gusta lo que siento ni como lo expreso. Me he notado contradictorio conmigo mismo, de lo que quiero y de lo que siento. Es una ilusión pensar que uno sabe lo que quiere. Quiero consumirme lento y en silencio, borrar mi nombre, mis rastros. Otra vez empiezo a dramatizar. Solo quiero tener paz interior y la madurez que se necesita terminar una relación porque me he comportado como un niño, descuido sus motivos y sus razones. No soy el culpable ni el que tiene la razón, no soy quien más sufre, no soy un rosario de reveses, no soy las peores cosas que me achaco, no debo ajustar las cosas a mi conveniencia. Quiero La inteligencia emocional para cuidarme. Magdalena dice muchas frases hechas sobre motivación, me desesperan un poco, pero no niego la venita de razón que tiene, una moción positiva. No funcionará publicar todo esto que me guardo, que guardo para ella. En el fondo espero que lo lea aunque digo que no quiero que sepa nadie nada de mi. Empiezo a dramatizar. No funciona nada de lo que hago para mí. No funciona el medicamento. No tengo aliño. Duermo dos horas al día. Estoy muy cansado. 


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Es diciembre. Hago un recuento, octubre fue el peor de todos. Me he sentido un poco mejor. Tengo algunas marcas en el rostro, son como sombras en las mejillas, grietas en los pómulos y párpados, señas de no dormir y llorar. He estado mejor. Hoy aclaré algunas cosas, es triste, pero es mejor asi. Entiendo que no debo minimizar lo que siento, está bien que lo sienta, no escondo o finjo que no siento lo que siento. No es por soledad que estoy así, pero no me ayuda esconderme. No soy todo lo que digo de mí. Si esto no se tratara de sentimientos. Esta hora es muy difícil. Dejé las pastillas, pero está bien. Trato de ponerme al corriente con las citas. Creo que estaré mejor.  

28 de diciembre de 2021

¿Son sentimientos?

 imagino un brote de agua en alguna zona que se rige de espigas y de animales sigilosos de sangre fría, habrías de decir (con voz alta, con voz cruenta) lo que piensas y lo que detestas, nombro los días cada noche, imagino los frutos que darían las piedras, un árbol alcanza a rasguñar el cielo con la última hoja de su altura, muchas personas duermen juntas con fastidio, una mujer carga agua dulce en un cántaro sobre su hombro y la llaman de muchas maneras, ¿se me perdonaría la ingratitud con la que recibo mi vida? ¿se cree que lo hago a conveniencia, a conciencia plena?, hay veces que me siento en un despertar profundo, un pinchazo en la frente cuando meditas, una montaña nevada con aire azul, el color de la preocupación, el asta de un animal cautivo, timbales salpican sangre, una escafandra se agrieta, eres el último en una relación que ya no existe, se tuerce tu garganta desde adentro como en un llanto que no sabe nacer, hilos de miel, vaho desde la nariz, era una sombra tibia, recuerdas su tacto, imagino las nuevas prácticas del antiguo lenguaje, llagaría su piel desde adentro hacia afuera como úlcera, el rechinar de los dientes, ¿con qué gracia horrorosa puede caber un cuerpo dentro de otro? se apilan voces y hacen un enjambre, una hoja cae de un árbol y no sé si es seco o florido, mucha gente al pendiente de una palabra adecuada, hay personas que crecen cuando están enamoradas, un santuario con palmeras altas en un atardecer naranja, la noche era un perfume nuevo, se dice que hace tiempo la felicidad no era una tarea individual, y yo me siento (lo digo con una satisfacción estúpida) satisfecho de ser lo que soy porque he sido soberbio cuando me encontré solo y me he castigado muy duro incluso cuando no estuve ahí, demasiadas palabras y no se te entiende un carajo. Un brote de agua, agua limpia, agua fresca, el sonar de una campana de viento, hojas caen en un estanque y siguen vivas, respiras una y otra vez, no cabes en este cuerpo, sollozas con un miedo y un coraje que no sabes de dónde viene, hay una luz a la izquierda, hay una luz a la derecha, hay un sonido a la izquierda, hay un sonido a la derecha, puedes acomodar palabras y hacerlas sonar, mientras tanto respiras, hay muchas cosas que quieres, una niña que se hace remolino, el ruido blanco, el lo-fi, el té, Me llamo rojo, Hotel Washington, las grietas de Morábito, Mariana Enriquez, antes habías escrito la visita de sensaciones (¿sentimientos?) que no dejabas pasar porque te parecían intolerables, ahora estás consiente, ahora estás tranquilo, ahora estás de acuerdo en que si visitan tu cuerpo los dejarías entrar sin oponer resistencia, incluso si no te gusta, incluso si no te gusta

18 de diciembre de 2021

Alud

 Dejaré de usar un nombre con el que me sentía cómodo de idear a futuro. No se me da bien la felicidad, pero tampoco estoy disgustado con la vida ni con sus complicadas alegorías. Es cuando menos curioso que ella se llame de esa forma y sea de la manera que es, algunos nacemos bajo un signo. 

De nuevo, suprimiré lo que deseo y lo que pienso. Uno nunca termina de estar bien. Tampoco quiero dilemas morales, no tengo ni la salud emocional para involucrarme en esto. Ella es de la inteligencia callada, sigilosa; es agradable estar con ella y congeniar así. Dejaré de usar un nombre con el que me sentía cómodo. Hace mucho tiempo que no me siento bien con lo que siento. 

Una llama azul, un cuerpo que combustiona en frío, agua fuera del cántaro, una voz en off que susurra, sus manos son frías, su voz es silente, soy un satélite inocuo, la caída del agua sobre rocas tibias, escarcha en el césped que se ha debilitado en amarillo, mucha mucha gente sola, se dispersa su pelo en ondulaciones, es mucho más lista que yo, se revuelven los río en los pidemontes donde no hay brecha, un comentario imprudente porque se usó mal una palabra, la suntuosidad de usar el don recibido, la dicha de cocinar para otro, ella también te agradece y se siente libre y segura contigo, sus tatuajes son de lo que te gusta, se llama del nombre que has recurrido durante años y piensas que por eso la romantizas, por qué habrías de hacerte esto, cuáles son tus tendencias, un alud de quejas y de pesadumbres a los que recurres, una flama quieta, una sombra amiga, la estridulación del miedo, una noche inquieta y otra anterior a la otra, pienso que podría hacerle mucho daño, que al tocarla con íntimo decoro, podría lastimarla, que abriría con mi tacto a su piel, ella sentía mucho dolor, la ansiedad es como el papel metálico, la verdad que restalla con un sonido veloz, es una persona completa, ha echado raíces, tú no dejas de pensar en otra persona. Dejaré de usar un nombre con el que me sentía cómodo. No se me da bien la felicidad

11 de diciembre de 2021

Mi playa - Ely guerra

te comparto mi humana condición 

4 de diciembre de 2021

Los actos impuros IV (Orhan)

21 de abril - desde el dolor 


Cuando uno entra a este plano, dejan de importarle las cosas. La vida se desacelera. 

Recuerdo la audacia y la valentía que sentí delante de los turcos infieles. Recuerdo la magnificencia de mi espada corva, del resonar impotente de los gritos enemigos. Yo, un soldado iluminado del sol delante de los impíos, jamás sería derrotado. 

Pero discúlpame, Dios, si confieso que la fuente de donde emanaba mi valentía no era divina. Yo te amo por encima de todas las cosas, pero la casa del amor que había dejado en Unkapani seguía en su sitio, con la mujer amada. 

Sabes, Dios, que todos los bríos que habían recorrido mi juventud le pertenecían. Que había ardido en su amor por más de doce años, que me había convertido en humo y ceniza, que mi cuerpo era un solar donde cultivaba su fruto. 

Alguien que ama así, no puede morir tan fácilmente.  

Por eso, durante batalla, cuando recibí el primer mazazo en mi nuca, lo primero que sentí fue un deseo indescriptible de aferrarme a la vida. Mi cuerpo cayó a algunas zancadas de mi caballo y mi mente comprendió que mi cuerpo no estaba funcionando bien porque le ordené levantarse de prisa y no respondió. 

Me golpeó de nuevo, con la misma fuerza, en la frente. No puedo detallar el dolor. Resolví que al fin había encontrado la muerte. Lo miré directo a los ojos, le recargué todo el odio del mundo; le quise gritar, pero solo salió un resoplido y entendí que ya no tenía más rostro. 

Sentí un inmenso ardor en mi cráneo que se inflamó después por todo mi cuerpo hasta alcanzar a mi corazón. Descubrí que mi corazón aún no se rendía y que podría funcionar aún más a pesar de tener la cara trozada. Acepté mi derrota y me decidí a mantenerme vivo con el último objetivo de reencontrarme con Sirim. ¿Recuerdas, Dios mío, que te pedí solo eso? Te dije: está bien, te dejo Estambul, te otorgo todo el Imperio Otomano, pero devuélveme con ella, déjame morir con su gracia, no quiero que esto sea lo último que vea; déjame verla una última vez y hablarle y decirle que me arrepiento, que nunca debí alejarme de su lado; que reconstruiríamos la casa donde iniciamos a vivir... Me imaginé tantas cosas a su lado. 

Me dio otro mazazo, uno determinante porque ya no lo alcancé a ver ni a él ni a la luz de la vida, que debo admitirlo, es solo una mancha. 

Cuando estás de este lado, dejas de observar solo un punto. El lienzo se amplía eternamente y todo se desacelera. Es verdad, como decían los antiguos maestros: en tiempos divinos, somos menos que polvo. 

Sentí, de pronto, solo tranquilidad y paz. Me enajené de ella lo mismo que del mundo. No hay nada más liviano que apartarse de cualquier responsabilidad. No hay nada más sagrado que la alienación.

Dios, esta pequeña parte que vez en mí, ahora que soy una magnífica alma tuya, es parte de Sirim. Dime si es un acto de pureza presentarme así ante ti. 


...


ort



 

Desagradecido

 Estoy realmente cansado. Un cansancio de cuerpo entero, de sueño y de ganas de vivir. Pero se que se me pasará porque de alguna manera puedo librarme de nudos y de muros que yo mismo me impongo. Soy bastante desagradecido, la otra vez estaba pensando en eso, porque incluso podría decir que es un muy buen tiempo para mí desde distintas perspectivas: lo primero es que mi familia era bien, unida, saludable, con muchos proyectos aquí y allá y nos mantenemos ocupados y en apoyo, soy muy desagradecido porque no reconozco lo valiosa que es mi familia y lo mucho que la amo; mi desarrollo profesional está bien, me gusta lo que hago y he hecho cosas que no había hecho antes y que, de no comportarme como un personaje y dramatizar, de en vez de perjudicarme con mi pesimismo y enfocarme en mis cosas, podría tener mucha proyección, sé que es en serio, Omar, si mejoraras tu japonés estarías en una esfera muy poderosa y global, en un mercado muy importante, (tuve una reunión con diferentes representantes de empresa tal, me gusté como expuse y defendí YamazakiYoshi CO, me gusté que les fui atractivo y que hubo un acuerdo y una comisión) soy bastante desagradecido, ni siquiera me había detenido a pensar en eso, no entiendo por qué Yamazaki apuesta en mí, pero tampoco he hecho las cosas mal, “vamos a hacer algo que nos vaya bien a los dos” me suele repetir, él no tiene la necesidad de decirme nada ni de hacer nada por mi, soy muy afortunado de conocerlo; también soy muy desagradecido con las amistades que tengo, Antonio, Brenda, Edgar, Yadira, César y todos los demás son excelentes personas y me orgullo e lo que hacen, no les he dado el valor que se merecen. Estoy harto de las frases hechas, de los lugares comunes, pero también me tiene harto que tenga que ponerle caras y gestos a mi propio bienestar, que tenga la facilidad de descolorar mi vida como si fuera cierto que no tengo más que hacer con mi vida, aunque es verdad que lo siento, lo siento muy profundamente, era un sentimiento muy profundo, no sé si lo pienses así, pero te amaba sinceramente y con plenitud y no podré hacerlo así de nuevo en algún tiempo, o yo no sé, pero he sido muy desagradecido en aceptar que gastaste tu vida a mi lado durante algún tiempo y que buscamos que valiera la pena, diablos, que horrible sueno al leerme decir esto, no sé por qué me molesta incluso sentirme optimista. No dije muchas cosas al final, solo permanecí callado. Ahora he querido decirte tantas cosas cuando ya paso mi tiempo. Te ame tanto, te agradezco tanto, lamento aún mucho más otras cosas y siempre te desearé lo mejor para ti, aunque no me corresponda hacer nada. Es 24. 

Los actos impuros VI

 Dices que tienes la gracia de dios y que eso es mucho decir. Orhan, no es tiempo de decir cosas como esas. ¿Crees que hará una diferencia que poses a un lado de la magnificencia? ¿Esperas algún día ser el dueño de las gracias de dios? De verdad, Orhan, no sé dónde es allá donde estás y que llaman Los Tiempos Eternos, pero no tengo tiempo de escucharte, debo preparar la casa y encender el horno para Hiüsrev. 


¿Por qué sigues aquí, molestando? Te he dicho que me dejes en paz. Yo soy ahora nadie para decirte nada, aunque me harte de palabras que cargo conmigo misma y no termino de depurar. Que te arrepientes, que reconstruirías nuestra casa, que verías crecer a nuestros hijos (que ahora son solo míos) que cederías eso que llaman La Materia Divina para estar a mi lado y comer pan de dátil y beber el té. Ay, Orhan, me inflamas de un coraje, me exasperas hasta ahogar el grito en mi garganta.

Tú, tus apariciones, todo el Imperio Otomano, incluso el mismo Hiüsrev y su galantería fingida para verse bien ante mí, son todo lo que detesto. Pero bueno, tampoco lo tomen personal: ahora detesto a todo, principalmente lo que se recubre de apariencias, de conatos y de esas tentativas que se adornan con palabras como las que me repetías, Orhan, y que ya a nadie permito porque me hastían.  

Que tienes la gracia de dios. No me digas cosas como esas. No te humilles ni intentes, como Husrev, hacerme creer que la dicha es duradera y que vale la pena. Como si no supiéramos que pasa con las gracias de dios. 


¿Qué se escucha por allá? Es Hiüsrev, ha llegado. Lárgate. No vuelvas, no te quiero oír. Hiüsrev, has vuelto de tu visita con el maestro Osmán, tardaste mucho tiempo. No, no he hervido el cordero, pero el horno ya está en su punto, debes esperar. No hablaba, era una canción del pueblo, la recordaba para cantárnosla a nosotros, cuando lleguen los niños, será lindo y ya lo verás; pero siéntante, toma sopa de haba mientras el cordero está, imagino que estás cansado (quien lee sabe que me estoy recubriendo de apariencias, de conatos y de adornos, y sí, que también me detesto, pero ahora no tengo tiempo de explicarles, ni siquiera he encendido el horno). 

¿Qué dices, que el maestro Osmán te entregó una carta? ¿Que viene desde Herart? Hiüsrev, me estás preocupando ¿por qué ha cambiado tu semblante? Es de un cadí que libró la lucha contra los turcos infieles, que estuvo por Estambul. No, eso no puede ser posible, no es verdad lo que se está diciendo: Orhan no está vivo, Orhan está muerto ¡Orhan está muerto!


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ort, es 18 nov

Es mucha pena. Lo lamento mucho y siento mucha vergüenza. No he sido prudente conmigo mismo y de muchas maneras he estado lastimando mi cuerpo. Yo no soy esta persona, pero tampoco sé cuál soy. Escribí en una condición que nunca había padecido, me recuerdo con mucho llanto, sin control de mi cuerpo. Pensé que todo fue una especie de sueño al que estás obligado a presenciar. como haber consumido una droga dura y no saber si todo es verdad o solo un psicoactivo. Nunca antes había pasado por algo así. Juro que no tengo idea de cómo lo publiqué, pero también es verdad que este espacio es y ha sido un tipo de válvula donde me desahogo. Lo ha sido durante bastantes años. Estoy en atención. No voy a dramatizar. Son las fechas; Antonio y Brenda se van y los extrañaré muchísimo; mis amigos hacen familia y lucen tan felices que parecen algo que no se rompe, pero he estado entendiéndolo mal, porque yo quiero ser una persona en paz conmigo, ser una persona saludable, que se pueda sentir orgulloso de sí mismo, quiero perdonarme por lo que he hecho en todas partes que no ha salido bien, reordenarme, limpiar mi espacio, saludar sin medio, contestar los guiños sin pensar que al tocar un cuerpo lo voy a deshacer, sin pensar que me puedo deshacer. Escribir sin nudos, descascararme, no soy solo un patrón de comportamientos; no soy una bolsa de químicos o una maquinaria de órganos y compuestos. Julián y Verónica han querido adoptar. Es el cuerpo de él, el reloj de ella. Grandes profesionistas. Matrimonio sólido. Casa y autos propios. Desde hace 5 años no lo han conseguido. No encuentro razones por lo que yo podría hacerlo, se supone que soy más joven y tengo más oportunidades. Dejaré de mencionar un nombre que tal vez no exista, que tal vez nunca provenga de mí. Por otra parte, hay alguien con ese mismo nombre. También le gustan los libros y se aísla un poco de las personas. Congeniamos bastante bien. Siento que podría hacerle mucho daño. Pienso en ríos que desfilan desde puntas níveas, que se quiebran entre rocas y arenas, que al final de su cauce, cuando encuentran nivel, se revuelven con peces y hojas, y se quedan quietos. Su pelo es ondulado, sus tatuajes son de las cosas que me gustan, habla bajito y ahorra mucho las palabras. Es cuando menos curioso que se llame de esta manera. Ella es una persona que ya está hecha. Plena. Satisfecha. Esposo, hijos, tiene una casa bonita. Trabajó en el periódico. Pienso en una explosión de aves al vuelo en una parsimonia en el cielo que maravilla, de las mismas formas que leí de Baricco. Vendimos los aparatos a otra empresa, Yamazaki se entusiasma. Me da igual, me da francamente igual, sé que soy muy desagradecido. Pienso en el sonido de las torcazas, me fascina: hay mucha belleza en las cosas cotidianas. Me preocupan mis amigos, rezaría por su salud. No se me ocurre qué más decir. Es 6, es madrugada. Estoy cansado. 

Antes que - Camila Moreno

 




té con miel

 Yo no creo en cuestiones paranormales, pero sobre las energías no sé qué decir. 


Sé (o creo) que hay algo que pulula con líneas invisibles entre las personas. Alguien que ama tanto, no puede morir así de fácil, ni tanto amor desvanecerse. 


Soñé -qué curioso- que caminábamos por el campus, que nos sentábamos a escuchar los sonidos de la universidad, que recién se abría el bloom de las jacarandas. Qué curioso, me di cuenta que era un sueño y te dije que te extrañaba, pero que he estado mejor, en paz conmigo mismo al menos por este rato porque la verdad no he podido mantenerme estable. Tú me dijiste que estaríamos bien, que nos separamos porque queremos estar mejor de lo que estábamos. Yo sé bien que tú no dirías algo como esto y que lo dije yo.


No recuerdo lo demás. Era un sueño simple; con poco relieve, pero no me malentiendas: fue agradable y cómodo, como llegar a tiempo a una cita importante. 


Desperté con la sensación de haberte hablado hace poco, de haberte saludado como a un vecino; de ir, como dijo Erenxun, por un camino sin rencor. 


Es por eso que no supe que pensar cuando ahora, siete de octubre, después de este sueño sé de ti y hablamos de manera natural. Perdona que me precipité en preguntar por ti, siempre quiero saber cómo estás. 

Y yo no sé qué es de ti, solo he pensado a partir de mí, te he reclamado, te he exigido, he sido injusto con tu memoria. 

Quiero guardarte en mi mente de otra forma, de una manera más limpia y quieta, como un ojo de agua. El sonido de una campana de viento. El aroma del petricor, de la hierbabuena. Té con miel, fruta fresca. Tu voz, tu letra. 

¿Evitarás el escándalo? 

¿Quién te lo pide? 
¿O acaso crees que sé porque te busco? (nadie es tan infeliz como para saber por qué busca a otra persona). 
Son líneas pequeñas escritas en una lengua que se nos escapa. 
(...)
¿De qué crees que me (te) estás salvando? ¿Quién te lo pide? 
¿Crees que sé por qué te busco? 


—Pescetti

Que probablemente una cosa sea mejor que lo otro

 I

Retornó a su país porque había finalizado un contrato. Promete regresar, buscará la manera de hacerlo a través de negocios entre una u otra empresa de aquí y de allá; se fijó propiamente un plazo de un año para lograr sus objetivos, pero como ya saben, el mundo se retrasó un poco en todo. 

Me lo dice con seguridad: haremos algo juntos y nos irá excelente. Yo siempre bajo la mirada y le digo que está bien. 


Uno

Justo ahora, no sé bien explicarme. Siento el ruido del océano en mi mente y me saturo de pensamientos abismales; tiendo a imaginar lo peor de las cosas; sin embargo, la situación podría decirse que va más o menos bien. 

(Cambiaste el auto, puliste los dientes, aguzaste los ojos; dices que vas más o menos bien. 

Reconstruyes tu casa, acuerdas números que nunca has recibido y dices que vas más o menos bien. )


II

Modulé mis emociones de un lado a otro como si tuviera el control de ellas. 

...porque cuando dijo que estaría de acuerdo con la reunión, y aunque había una muy buena posibilidad de venta, sabía que no debía centrarme en nada de lo que no existiera aún. Le dije las fechas y horas prudentes, escogió la que más le convino y se pactó la reunión. 


Nos pagaron viáticos para que nos trasladáramos al punto de reunión. Viajó con nosotros un experto de la máquina que ofrecíamos. No hablaba ni Japonés ni Español y su inglés era pésimo, peor que el mío. No supimos casi nada de él, solo que demoró mucho al ducharse y que desayunó tres platos. Tampoco había mucho interés en conocernos, ni de él hacia nosotros ni al contrario. Él se iría primero que nosotros. 


dos: 

también imagino que decirlo de esa manera resulta más cómodo para ti, porque hay una moción del bienestar, es decir, que probablemente una cosa sea mejor que lo otro, pero me disgusta un poco que pienses que sucedía igual para mí. Porque yo pienso y repito que no me era difícil ser contigo. 

Como puedes ver, he estado sobreexplicando las cosas, así como en los estudios de las partidas terminadas de ajedrez: sabrás, que si esta contra apertura habría servido ante el enroque tal. Corregir partidas terminadas. También notarás que me dirijo a ti como si me escucharas y esto es todavía más enfermizo cuando me encuentro solo y sin nada que escribir. No sucede tanto en verdad, pero sucede. 


III

En la reunión, mi participación fue breve: Vinculé una parte y otra. Presenté los nombres y data de la persona X y la persona Y. Después cedí la palabra al experto para que detallara la máquina; tragador de tornillos, dijo la intérprete, el cliente torció la boca, lo mejor habría sido el screw feeder. 

El experto ofrece la venta por centenas, una o dos por año. Mientras se platica, yo hago números en mi cabeza ¿¡Una centena!? la máquina cuesta diez mil pesos.

Modulé mis emociones de un lado al otro como si tuviera el control de ellas. No dejaba de pensar en mi comisión, que ya no era poca cosa. 


tres: 

no estoy seguro si se trata del mismo sentimiento, pero en los últimos meses despierto de madrugada con la sensación de una amenaza que no entiendo. Me convenzo de que esto puede ser irracional y que se me debe de pasar pronto. Entonces me alzo de la cama y digo que haré algo que dure de cinco a diez minutos para luego volver a la cama, por ejemplo comencé con lavar un vaso que ya estaba limpio. La otra vez que sucedió lo mismo, comencé a lavar la estufa, a fregarla hasta que quedara muy limpia. 

Yo me decía para mí: Omar, no te hagas un personaje, no tienes que estar haciendo esto, no seas ridículo, pero esta sensación de no detenerme me puso a llorar.


Eso de la ridiculez me lo he dicho en otras ocasiones. ME repito que no voy a dramatizar, que no me haré ni la víctima, ni el culpable, ni el que tiene la razón ni el incomprendido ni nada de eso. 

Que está bien, que ya fue, que las parejas se separan y ha ocurrido miles de veces; que estoy joven, que podré encontrar a alguien más, que es normal que me sienta como me siento porque no es que no me importara como si se tratara de nada, pero que tampoco tengo que enrolarme con los pensamientos autodestructivos a los que se me está haciendo maña recurrir. 


Pero de todos modos me pasa que durante la noche no quiero estar en mi propio cuerpo, ni vivir en esta casa ni rodearme de lo que tengo y siento que no merezco nada. 


IV

Se dijo, a grandes rasgos, que la distribuidora no se arriesgaría a comprar tanto de un producto que no existe en el país y que además supera el costo promedio; Kilews insistió que su producto ha funcionado en todos los mercados que se ha instalado, principalmente en el de Taiwán y Japón; se propuso una compra de diez a veinte máquinas, pero esos números no benefician a la empresa porque no cubren los gastos de logística. Se le pide que considere pero el cliente insiste en que no comprará tantas piezas y creo yo que es de agradecer que sea claro y directo desde ese momento. 

Yo modulé mis emociones de un lado a otro.  La verdad es que imaginé muchas cosas con emoción, pero no logramos nada.

En el hotel, bromeamos un poco sobre haber sido ricos. Él dice que por fin habría regresado aquí, yo le digo que no entiendo esa parte de él porque a mí Tokio me parece, de alguna manera, una cumbre del mundo; le digo que yo, de tener la oportunidad, me largaría de aquí y no pensaría jamás en regresar; él me da sus motivos y bueno, alcanzo a comprenderlo. 


él tomará un viaje de 14 horas, más lo que demore en los protocolos de sanidad, al llegar a su país, estará en cuarentena de 7 a 15 días. Él dice que se va contento por este aprendizaje, se siente motivado a intentar de otras maneras, con otras empresas. Yo bajo la mirada, para mí es otro fracaso y nada más. 


Cuatro

Es septiembre, cuatro de septiembre. No sé si te interesó saber, preguntarme, pero conmigo las cosas tampoco van bien. Yo era muy feliz. Espero que para ti esto sea mejor que lo otro. 


 Es mucho, no sé ni decirlo. Me aqueja. Quería e imaginaba una familia. Es mucho y no puedo



25/7

río

 No sabes o no sabrás qué se siente vivir solo en una casa bonita donde te sientes protegido y cálido; y llegar a la casa después de la lluvia para tomar un baño caliente y, a pesar de estar solo, siempre solo, cerrar la puerta con seguro debido a un pudor que se volvió costumbre.


Reposar la comida y ver que el sol se apaga desde la ventana y deja sus últimos y odiosos destellos violáceos, o medio rojos o medio naranjas. 


Estar en la sala y leer a veces en voz alta y a veces susurrante; sudar el esfuerzo de tu cuerpo; cerrar los ojos y pensar en nada hasta sentir un pinchazo en las sienes que te da paz y tranquilidad. ¿has visto alguna vez un río tan pulcro, tan sano que es capaz de mostrar sus propios peces?  Nunca serás capaz de contener peces y aún menos esa transparencia porque tus ríos están secos, a donde tú pasas todo se vuelve cenizas y no hay ningún olor ni bueno ni desagradable. 


Y si fueras alondra, no volarías. Si vieras la dicha, te cegarías. 


Si quieres hablar de ríos, tengo algunas otras ideas: por ejemplo la imagen de un río de flores que a su paso va surcando la tierra y frotan del suelo raíces y ramas con un olor dulce; este es un río que cruza lo mismo praderas que ciudades porque ni el metal ni el pavimento detienen su paso; este es un río que deseaste tanto, que desataste luego de sentir el corazón medio seco, medio crudo como un dátil, y ahora su cauce fluye vagabundo hacia una casa que no conoces, donde vive una persona que la recuerdas de otra manera y desearas que las flores la abrazaran, que perfumaran su rostro y su cabello con el aroma de recuerdos bonitos que nunca fueron lo suficientemente gratos para alienarla de lo que fuiste, de lo que hiciste, porque te envileciste y sabes que en las entrañas de este río que en apariencia es dulce y fresco, se encuentra la suciedad y la mugre, que es tan abyecta como desear la muerte.


No. Tú no lo sabes. No sabrás que es estar solo, querer estar solo. Porque lo necesitas, porque lo deseas porque es cierto decirte con sinceridad que tú te mereces estar solo, que te lo ganaste.


es 22 de julio

Quiero contarte algo sobre mi amiga

Estamos en un bar de otro municipio, que sea de otro municipio no tiene nada qué ver, pero tengo muy presente que estábamos en un lugar fuero de lo común. 

Estamos tomando cocteles extraños con nombres de bebidas del que dudo que existan. Te comportas extraña, como si mantuvieras un secreto y estás a punto de contarme, pero no tienes o el suficiente valor o la suficiente confianza. En un momento, te pierdo de vista y te busco en diferentes salas del bar, que es como una casa acondicionada, con algunos patios y ventanales. 

Como no te encuentro, me siento en otra parte y comienzo a platicar con un señor que da buena plática y tiene la cara cansada, cuando sonríe me da la impresión de que le duele reírse. 

Entonces llegas junto con una chica y estás a punto de contarme algo sobre ella, pero resulta que es la comprometida del señor con quien yo he sacado plática; él señor saluda a la chica efusivamente y entonces tú ya no me platicas nada, pero te miro a los ojos y leo perfectamente en toda tu carota que estabas por decirme que esa chica era algo tuyo que va desde tu interés romántico hasta la dueña de tu intimidad. Pero te quedaste callada. 

En un momento, tú y la chica se pierden de vista y, como sé que no me dirás nada sobre ella, las espío y resulta ser que se están besando. Regreso con el señor. Me da lastima y pena, en realidad es un hombre descolorido y la chica destella en vigor, pero yo qué sé, yo qué sé. 

Pienso en decirle al señor "oye, mi amiga y tu chica, no sé cómo decirlo... se están besando allá atrás", pero no lo hago porque supongo que esto te traería muchos problemas, pero también, no inventes, ¿Por qué lo hiciste? me refiero a besarse estando a metros de él. Yo qué sé, yo qué sé.

Por cierto, es 19 de julio.